JUL
22
2016
Grupo Unidos por el Canal reclama $3,596 millones en sobrecostos


El consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), que el 25 de junio pasado entregó a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) las obras del tercer juego de esclusas, presentó reclamos por 3 mil 596 millones de dólares por supuestos sobrecostos.

El monto en reclamos supera el valor del contrato original, que se adjudicó el consorcio en 2009 por 3 mil 118 millones de dólares para el diseño y construcción del tercer juego de esclusas, la principal obra del programa de ampliación del Canal.

Del monto total de los reclamos, 1,520 millones de dólares fueron elevados a la junta de resolución de conflictos, de los cuales hay pendientes de decisión $569 millones ante esta instancia.

En arbitraje, la tercera y última instancia para resolver diferencias entre la ACP y el contratista, existen 527 millones de dólares que no han sido

fallados.

Además del pago del monto del contrato por 3 mil 118 millones de dólares, el consorcio ha recibido pagos reconocidos por 27.6 millones de la ACP y 336 millones de dólares de fallos de la junta de resolución de conflictos.

Aunque solo algunos de los casos negados por la ACP han sido llevados a la DAB, el director de GUPC, Giuseppe Quarta, dijo que esperan remitir todos los reclamos rechazados.



LA RUTA DE LOS RECLAMOS AL CANAL

La Junta de Resolución de Conflictos (DAB, por sus siglas en inglés), segunda instancia para atender los reclamos del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), ha recibido casos por mil 520 millones de dólares del proyecto de construcción del tercer juego de esclusas.

De ese total, ante esta instancia están pendientes de decisión 569 millones, informó Ilya Espino de Marotta, vicepresidenta de ingeniería y administración de programa de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

De los mil 520 millones de dólares en DAB, la instancia ya decidió $951 millones, de los cuales le ha reconocido a GUPC 336 millones. El monto de los reclamos atendidos en la DAB es casi una tercera parte de los 3 mil 596 millones de dólares que reclamó el consorcio por supuestos sobrecostos en la construcción del proyecto.

Este monto de los reclamos está muy por arriba de los 3 mil 118 millones de dólares del contrato original para construir las nuevas esclusas.

En el contrato se establecieron tres instancias para presentar reclamos: la primera era la ACP, donde el consorcio podía llevar el reclamo por primera vez.

En caso de que fuera rechazado por la ACP, la segunda instancia para elevarlo era la DAB, organismo independiente, compuesto por tres ingenieros internacionales.

Si la decisión de la DAB no satisfacía a alguna de las partes, estas pueden llevar su reclamo ante un Tribunal de Arbitraje bajo las reglas de la Cámara de Comercio Internacional, donde las decisiones serán definitivas. Casi la totalidad de los reclamos hechos por GUPC fue rechazada por la ACP, y ante esta instancia la institución solo le reconoció al contratista 27.6 millones de dólares.

Uno de estos reclamos de mayor cuantía presentado por el contratista a la ACP fue el denominado “de interferencia” (disruption claim) por 1,495 millones.

CASOS EN ARBITRAJE

En arbitraje, que es la tercera y última instancia a la que se presentan los reclamos, hay casos por otros 527 millones de dólares.

Para que un caso vaya a arbitraje, la parte en desacuerdo debe emitir una nota de disconformidad de la decisión de la DAB.

Este es el caso del fallo de la DAB en enero de 2015, que reconoció el pago al consorcio de 243 millones de los 463 millones reclamados, en concepto de supuestos sobrecostos en la mezcla de concreto y el agregado de basalto para la construcción de las esclusas.

La ACP pagó los 233 millones de dólares al consorcio, pero envió una nota de disconformidad para que el caso fuera a arbitraje.

El Canal fundamentó su disconformidad en que uno de los tres miembros de la DAB -Robert J. Smith- no estuvo de acuerdo en 100% con el reclamo de GUPC y emitió una opinión de disidente.

Smith opinó que el consorcio no pudo sustentar su reclamo relacionado con la calidad del basalto utilizado para la construcción de las esclusas.

Hasta la fecha, GUPC no ha referido más reclamos a la DAB, pero no quiere decir que no lo hagan. Se esperaría que el caso de disruption, que asciende a mil 495 millones de dólares, se lleve a este instancia.

Giuseppe Quarta, director de GUPC, dijo vía telefónica a este diario que todos los casos rechazados por la ACP serán llevados a la junta de resolución de conflictos, pero no ofreció detalles.

AUDIENCIA EN MIAMI

Desde el lunes y hasta el próximo 29 de julio, se desarrolla en Miami, Estados Unidos, la audiencia en arbitraje por un reclamo de 194 millones de dólares del ataguía o presa provisional en la entrada al nuevo juego de esclusas en el lado del Pacífico que construyó GUPC .

En esta audiencia participan como representante de Panamá la firma Mayer Brown, Vilson & Elkins y Manus McMullan QC, quienes cuentan con el apoyo de la firma panameña Galindo, Arias y López, además del equipo legal de la ACP.

El reclamo de GUPC por la ataguía había sido denegado por la DAB, al concluir que “el reclamo no tenía mérito, porque la presa no es una estructura de las nuevas esclusas, sino que fue construida por decisión de GUPC como parte de su metodología de trabajo”.



Tomado de La Prensa