MAR
14
2017
Sindicatos Canaleros rechazan descarada privatización en el Canal de Panama


Marzo 13, 2017

Ingeniero Jorge L. Quijano
Administrador
Autoridad del Canal de Panamá


Señor Administrador:

La Unión de Capitanes y Oficiales de Cubierta, la Unión de Ingenieros Marinos, y la Unión de Prácticos del Canal de Panamá se reiteran en su opinión, plenamente justificada, que los cambios que su administración propone al Reglamento de Navegación en Aguas del Canal tienen como finalidad la privatización de una parte importante del servicio de remolcadores del Canal de Panamá.

Nuestras Organizaciones siempre han criticado lo que consideran perjudicial para la operación canalera. Cuando nuestras críticas y advertencias no son analizadas y atendidas profesionalmente por su administración, nos hemos visto en la necesidad de expresarlas públicamente. En esos casos, usted ha reaccionado con amenazas de destitución, o intentando descertificar a una de nuestras Organizaciones, o como es hoy el caso, echando a andar la poderosa (y costosísima) maquinaria mediática de desinformación de la Autoridad del Canal de Panamá.

La Vicepresidencia de Comunicación Corporativa, produjo una infame nota de prensa el jueves 9 de marzo en la que se aporta poco a la verdad, se contribuye con nada a la solución de los problemas que enfrenta el Canal ampliado, pero en la que hay derroche de diatribas, engaños, y calificativos despectivos y discriminatorios.

¡BASTA YA! PONGAMOS LOS PUNTOS SOBRE LAS ÍES

Número de remolcadores y de capitanes e ingenieros debidamente capacitados:

En marzo de 2016 su administración aseguró públicamente contar con 44 a 46 remolcadores, e hizo énfasis en que estos serían suficientes para la operación del Canal ampliado. Más recientemente, su nota de prensa indica que la flota de remolcadores propia del Canal de Panamá creció 130% desde el año 2000, a 46 unidades, y que el 57% de los capitanes de remolcadores que hoy laboran en la ACP fueron contratados entre el 2008 y 2014.

Lo que su nota de prensa no menciona es que usted tiene conocimiento, desde hace más de 5 años, que la cantidad real de remolcadores necesaria para atender la proyección de tráfico de embarcaciones Neopanamax y Panamax Extra es casi el DOBLE de la flota actual de 46 remolcadores. El reporte de las pruebas de esclusajes sin locomotoras (adjunto), en las que participaron miembros de nuestras Organizaciones y representantes de la administración, fue entregado a la ACP el 31 de agosto de 2011. En las páginas 19 a 22 se detallan los requerimientos de remolcadores basados en pruebas de campo. El escenario planteado era para atender las proyecciones de tráfico de la propia ACP de 12 tránsitos diarios por las esclusas nuevas. La realidad de hoy es que con la flota de remolcadores actual, malamente podemos transitar siete buques diarios por las esclusas nuevas y atender la demanda existente en las antiguas esclusas.

En nuestra opinión, en los 10 años transcurridos desde la aprobación del proyecto en referéndum hasta la inauguración de la obra, su administración decidió no prepararse adecuadamente para hacerle frente a la necesidad del Canal ampliado, en lo que a cantidad de remolcadores y sus respectivos capitanes, ingenieros y tripulaciones respecta, y en contraposición ha optado por la contratación de remolcadores comerciales para suplir esa carencia causada por su indecisión.

Utilización de remolcadores comerciales en el pasado:

Su nota de prensa señala que la utilización de remolcadores comerciales o privados representa alrededor del 0.3% del total de asistencias en las operaciones del Canal de Panamá, y que la propuesta de modificaciones al Reglamento de Navegación en Aguas del Canal busca ajustar la práctica de hace cuatro décadas, que se lleva adelante en cuanto a la contratación eventual de remolcadores comerciales.

Históricamente el Canal ha utilizado, en muy contadas ocasiones, remolcadores comerciales que con regularidad brindan asistencia en los puertos de Cristóbal y Balboa. Dicha utilización se ha dado típicamente para hacer frente a imprevistos o situaciones de urgencia, y en los días en donde los remolcadores de la ACP no se dan abasto para cubrir esa necesidad, pero en ningún caso más allá del arribo a la primera esclusa. La cifra de 0.3% de asistencias que usted proporciona está inflada por la utilización dada a dichos remolcadores comerciales en los últimos meses, en ausencia de imprevistos o urgencias, y en flagrante violación al Reglamento de Navegación, principalmente por prácticos que ocupan cargos administrativos.

Los cambios propuestos al Reglamento de Navegación abren la puerta a una flota ya contratada de no menos de 8 remolcadores, que se dedicarían casi exclusivamente a la asistencia de buques en tránsito. El efecto inmediato sería la privatización no menos del 15% de la flota. Además, los cambios propuestos al Reglamento de Navegación permitirían que remolcadores comerciales brinden sus servicios en todo el Canal de Panamá con excepción de las cámaras de las esclusas y el Corte Culebra.

Ningún cambio al Reglamento de Navegación podrá tener carácter retroactivo. Lo que usted pretende hacer no tiene absolutamente ningún parecido a “la práctica de hace cuatro décadas.” Y si fuese así ¿por qué modificar el Reglamento de Navegación? Porque tal modificación es necesaria para que la contratación de remolcadores privados, hecha en violación al Reglamento de Navegación existente al momento de dicha contratación, sea ahora legal. Usted tendrá que dar explicaciones a la Junta Directiva de la ACP y al país sobre los millones de balboas pagados a una empresa privada por la prestación de un servicio que no podían brindar por ser violatorio del Reglamento de Navegación en Aguas del Canal.

La capacitación, certificación y nacionalidad de los capitanes e ingenieros que tripularán los remolcadores comerciales.

Su comunicado afirma que todo el personal que maniobra los remolcadores comerciales es panameño y que sus oficiales cuentan con licencias emitidas por la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), que son “autorizados” por la Junta de Inspectores de la ACP luego de completar una capacitación.

La capacitación a la que usted se refiere toma unos cuantos días, por decir mucho. Si los capitanes de los remolcadores comerciales cumplieran con los requisitos necesarios para ser contratados por el Canal, tendrían que someterse a varios años de capacitación antes de obtener una licencia de Capitán de Remolcador del Canal de Panamá. Es imposible siquiera pretender comparar la capacitación de los capitanes de remolcadores comerciales con la que cuentan los capitanes de remolcadores del Canal. Al privatizar, estará usted disminuyendo gravemente los estándares de seguridad, calidad, confiabilidad y eficiencia de la operación.

Nada en la modificación propuesta impide que los remolcadores comerciales sean tripulados por extranjeros. En conversaciones informales con sus representantes se nos ha informado claramente que exigir que los remolcadores comerciales sean tripulados exclusivamente por panameños es inaceptable para su Administración.

Todos los profesionales del mar que trabajamos diariamente en la operación del Canal hemos podido constatar que los servicios que su administración ya contrató para iniciar dicha privatización son de muchísimo menor calidad que los que brinda la flota de remolcadores propia de la ACP. Ningún capitán de buque o embarcación menor, incluyendo remolcadores privados o comerciales, conoce la operación de la vía como la conocemos los capitanes e ingenieros de remolcador, y los prácticos. Señor administrador,¿Cuáles son sus verdaderas intenciones? ¿Rentabilidad a cualquier costo? ¿Negocios millonarios para unos pocos en detrimento de la operarción del canal?

Le recordamos que para que el Canal sea rentable debe mantenerse abierto a la navegación.

Ataques Personales:

Usted concluye su nota de prensa con un intento de abrir una brecha entre el resto de la fuerza laboral de la ACP y quienes en este momento le decimos de frente lo que otros piensan, pero quizás no se atreven a decir. Usted llama a nuestras Organizaciones un “puñado de dirigentes sindicales” desleales, intransigentes e irresponsables.

Es precisamente nuestra lealtad a la Nación y al Canal la que nos obliga a denunciar lo que consideramos son desaciertos de su administración. Es también esa lealtad la que impulsa el comprobado afán de nuestras Organizaciones de buscar soluciones a los constantes retos de la ampliación, presentando propuestas de mejoramiento técnico, producto del esfuerzo y talento profesional de nuestros miembros, y costeadas con nuestros propios recursos. El centro de capacitación de modelos a escala, los distintos sistemas de Unidades Portátiles de Practicaje, las opciones de reemplazo de las inadecuadas defensas en las esclusas de Agua Clara y Cocolí, y la instalación de guías en la entrada sur de la esclusa de Agua Clara son solo algunas de nuestras recomendaciones. La mayoría de estas han sido ignoradas o implementadas tardíamente por una administración obsesionada en achacar sus propios desaciertos al trabajador canalero.

Ante la crítica constructiva usted impone la intransigencia, la soberbia y medias verdades. Su nota de prensa trata de desviar la atención con ataques infames contra los capitanes de remolcador, los ingenieros marinos y los prácticos. Sepa usted que los profesionales representados por nuestras Organizaciones nos sentimos orgullosos de cada Balboa que con esfuerzo diario hacemos llegar a las arcas de la Nación, y también de cada Balboa que devengamos honradamente como trabajadores canaleros. Obviamente es necesario recordarle que todos nuestros salarios fueron acordados por usted en convenciones colectivas que llevan plasmada su firma.

La lealtad es una calle de dos vías, aunque tradicionalmente no haya sido de la comprensión de la administración de la ACP, pero abrigamos la esperanza de que su sucesor comprenda este concepto y lo manifieste tratando con respeto a su fuerza laboral y a las organizaciones sindicales, que tanto han aportado al éxito de la operación del Canal.