MAR
07
2017
DESCARADA PRIVATIZACIÓN DE SERVICIOS ESENCIALES PARA LA OPERACIÓN DEL CANAL DE PANAMA


Desde hace al menos seis años, la Unión de Prácticos del Canal de Panamá, la Unión de Capitanes y Oficiales de Cubierta, y la Unión de Ingenieros Marinos hemos estado advirtiendo a la administración de la Autoridad del Canal sobre el número de remolcadores que serían necesarios para operar eficientemente el Canal Ampliado. Dichas advertencias se basaron en estudios exhaustivos y en pruebas que realizamos en conjunto con representantes de la administración, y cuyos resultados se comunicaron repetidamente (por escrito y en reuniones de trabajo) al Ministro Roberto Roy, los administradores Alberto Alemán Zubieta y Jorge Quijano, y al actual subadministrador Manuel Benítez.

Más recientemente, nuestras tres Organizaciones de profesionales canaleros hemos advertido, inclusive públicamente, que la administración de Jorge Quijano y Roberto Roy no han adquirido los remolcadores, ni han contratado y entrenado a los capitanes, ingenieros y tripulaciones de remolcador que son necesarios para la operación segura, eficiente y rentable del Canal Ampliado.

Ante estas circunstancias, la Unión de Prácticos del Canal de Panamá, la Unión de Capitanes y Oficiales de Cubierta, y la Unión de Ingenieros Marinos se ven nuevamente forzadas a dar la voz de alarma y exponer la pobreza administrativa del Canal; pero en este caso el problema no es la simple falta de previsión de su administrador y de su ministro, sino algo mucho más insidioso.

Hoy por hoy, a pesar que el número de tránsitos de buques Neopanamax y Panamax-Extra por las nuevas esclusas es considerablemente inferior al proyectado, la Autoridad del Canal de Panamá malamente puede hacer frente a la demanda existente, y no puede ofrecer a los clientes mayor número de cupos y reservaciones precisamente por no contar con suficientes remolcadores. Esta escasez de recursos afecta directamente la capacidad del Canal de generar peajes, pero tales consideraciones fueron secundarias para la administración de Jorge Quijano y Roberto Roy, que en nuestra opinión, causó deliberadamente dicha escasez para que hoy, mediante una sencilla modificación que han propuesto, nada más y nada menos que al Reglamento de Navegación en Aguas del Canal, se permita la utilización de remolcadores comerciales. Estos remolcadores comerciales no son comandados por capitanes entrenados por la ACP, ni tampoco cuentan con los ingenieros y demás tripulantes que hayan pasado por el riguroso programa de capacitación instituido muchos años atrás y podrían además, no estar siquiera tripulados por panameños.

De aprobar la Junta Directiva de la Autoridad del Canal de Panamá dicho cambio al Reglamento de Navegación, se convertiría en cómplice de Quijano y Roy, quienes a nuestro juicio, descaradamente pretenden privatizar, para beneficio de unos pocos, una parte importante de uno de los servicios más críticos para la eficiencia, seguridad, confiabilidad y rentabilidad de la Operación del Canal de Panamá.

El plan maestro de Quijano y Roy está siendo implementado con tal desfachatez que las compañías privadas que se beneficiarían de esta privatización ya tienen remolcadores en aguas panameñas, todos a la espera de la modificación al Reglamento De Navegación. Esto parece ser solo el principio de un plan muy bien orquestado cuyo propósito es que el Canal de Panamá produzca negocios millonarios para unos pocos, aunque fuese en detrimento de su eficiencia y capacidad de generar riqueza para la Nación. Creemos que la gran corona del plan maestro de Quijano y Roy, y la estocada final para la Operación del Canal, será la concesión que pretenden otorgar para la operación de una terminal portuaria en Corozal, que como hemos advertido públicamente en numerosas ocasiones, reducirá la capacidad de tránsito por la vía interoceánica.

Los panameños sabemos muy bien cómo se cuecen las habas, y tenemos claro que las privatizaciones y concesiones de operaciones portuarias terminan beneficiando a unos pocos en detrimento de los intereses de la Nación. Desde el 2014 la Unión de Prácticos del Canal de Panamá ha preguntado públicamente ¿Hasta cuándo seguiremos pretendiendo que la administración del Canal de Panamá está en buenas manos? Para nuestras tres Organizaciones, la respuesta es hoy más clara que nunca: ¡Basta ya!

Es hora de quitarle las riendas de la Autoridad del Canal de Panamá a quienes se burlan descaradamente de los panameños. La administración del Canal debe estar en manos de personas con la capacidad, fortaleza moral, transparencia e integridad necesarias para proteger los intereses del Canal y de Panamá por encima de los insaciables intereses privados nacionales y foráneos. ¡Panameño, no permitas que se repartan tu Canal!